
La Plaza de Armas y la Catedral
Trujillo,
capital de la cultura (Jorge Smith)
Publicado en Perú News
Uno de los aspectos positivos de la
confusa actualidad peruana, es la dinámica descentralizadora que esta teniendo
la actividad cultural. Trujillo estos últimos años se está convirtiendo en un
vivo ejemplo, pues durante el año se suceden la más variada gama de actividades
culturales.
En menos de seis meses hemos podido
presenciar un concurso de canto lírico, presenciar una interesantísima puesta
en escena de la "Carmen" de Bizet en ballet y hoy en día
paralelamente al concurso nacional de marinera se ha llevado a cabo la 2da.
FERIA DEL LIBRO.
Esta feria tiene lugar cada dos años
y en su versión anterior en el 2003, en sus diez días de duración tuvo la
visita de más de 100,000 asistentes, lo cual no es poco.
Mucho se
ha hablado que a causa del acceso a cualquier tipo de información a través el
internet íbamos progresivamente a asistir a la desaparición del libro, pero
experiencias como esta 2da. Feria nos muestran que la actividad editorial sigue
siendo una industria muy saludable, aún cuando la piratería en Perú, disuade a
muchos de invertir en ese negocio.
La
feria del libro este año trae múltiples novedades como lo es la presencia como
invitada de honor de la insigne escritora colombiana Laura Restrepo y el no
menos conocido poeta chileno Gonzalo Rojas. Eso es importante pues si bien
nuestros mediocres políticos siguen sembrando la desconfianza entre nuestros
países, la cultura más bien tiene a unirnos, a permitirnos descubrir aquello
que en común tenemos los latinoamericanos.
Trujillo
a lo largo de su historia siempre fue cuna de grupos literarios, que han dejado
su impronta en la historia cultural peruana y no es por casualidad que la
ciudad cobijó en su juventud a hombres como Vallejo, Alcides Espelucín o
pensadores como Antenor Orrego.En la pintura misma hubo personalidades
descollantes y durante la feria se presento un nuevo libro de Luis Enrique Tord
sobre el pintor liberteño Macedonio La Torre.
Lo interesante
en Trujillo es que lo cultural no se limita a eventos puntuales. Hay hoy en día
un gran movimiento de restauración de las viejas casonas Trujillanas, trabajo
que muchas veces se hace con un exquisito gusto, y convierte a estos lugares en
un atractivo turístico en sí mismas. Por otro lado se esta propiciando el apadrinamiento
por parte de empresas para que restauren los balcones trujillanos.
Muchos
operadores turísticos trujillanos nos manifiestan que del 100% de turistas que
vienen al Perú, solo menos del 5% termina visitando los atractivos del norte
peruano. Al respecto de esto es interesante el trabajo que esta haciendo el
consorcio MINKA para atraer turistas sobre todo de Alemania para visitar el
norte del Perú. Esto es una verdadera lástima pues fuera de la legendaria
ciudadela de Chan Chan, Trujillo tiene huacas como la del Brujo, que son
realmente impresionantes y en la restauración de la cual el sector privado ha
hecho un ejemplar trabajo.
Lo interesante
es que este renacer de la actividad cultural descentralizada es por iniciativa
privada y muchas veces por un ejemplar esfuerzo individual y en el caso de la
feria del libro por la férrea y admirable voluntad de Adriana Doig, que es un
ejemplo a seguir. Otras ciudades como Chiclayo no se han quedado atrás y han
tenido también su feria del libro hace algunos meses. Esto es algo bastante reconfortante, pues al
margen de todas las limitaciones provenientes del estado la actividad cultural
renace. Los días que hemos asistido a la feria trujillana, las presentaciones
de los libros se han hecho a sala llena, con un público no solo curioso, sino
también ávido de conocimientos, deseoso de conversar con los autores y llano a
debatir sobre los temas tratados.
Perú no es solo,
la interminable y frustrante lista de latrocinios de los políticos que inunda
cada día las primeras páginas. Hay otro Perú, sensible e inteligente que busca
contra viento y marea de rescatar aquello que es rescatable en nuestro país y
sobretodo de sobrevivir indemne a la mediocridad reinante.