


Los "Quipus"

Quipu
("nudo" o "cuenta por nudos"): es un instrumento
mnemotécnico empleado por los Incas para llevar la cuenta de los tributos, la
estadística demográfica, el recuerdo de sus hechos pasados, así como la razón
de sus leyes y ordenanzas, ritos y ceremonias. Según la descripción de Garcilaso, que manejó los quipus llevados por los indios
pertenecientes a la encomienda de su padre, cuando acudían al Cuzco para pagar
sus tributos: "Hacían los indios hilos de diversos colores: unos eran de
un color solo, otros de dos colores, otros de tres y otros de más, porque los
colores simples y los mezclados, todos tenían su significación de por sí: los
hilos eran muy torcidos, de tres o cuatro liñuelos y
gruesos como un huso de hierro y largos de a tres cuartas de vara, los cuales
ensartaban en otro hilo por su orden a la larga, a manera de rapacejos.
Guaman Poma: quipucamayoc
Por
los colores sacaban lo que se contenía en aquel tal hilo, como el oro por el
amarillo y la plata por el blanco, y por el colorado la gente de guerra. Las
cosas que no tenían colores iban puestas por su orden, empezando de las de más
calidad y procediendo hasta las de menos, cada cosa en su género, como en las mieses y legumbres... Algunos destos
hilos tenían otros hilitos delgados del mismo color, como hijuelas o
excepciones de aquellas reglas generales, como digamos en el hilo de los
hombres o mujeres de tal edad, que se entendían ser casados, los hilitos
significaban el número de los viudos o viudas que de aquella edad había aquel
año, porque estas cuentas eran anuales y no daban razón más que de un año solo.
Los nudos se daban por su orden de unidad, decena, centena, millar, decena de
millar y pocas veces o nunca pasaban a la centena de millar: porque, como cada
pueblo tenía su cuenta de por sí y cada metrópoli la de su distrito, nunca
llegaba al número de estos o de aquellos a tanta cantidad que pasase la centena
de millar, que en los números que hay de allí abajo tenían harto". Hubo
depósitos de quipus en Cuzco, pero fueron destruidos: primero, por los
generales de Atahualpa, que no sólo saciaron su crueldad con la estirpe de Huáscar, sino que aun pretendieron borrar la memoria de sus
hechos pasados; y más tarde por los oficiales reales a quienes el virrey
Francisco de Toledo encomendó tal tarea, para sofocar las tradiciones que
podían alentar entre los indios el afecto hacia sus antiguas instituciones.
Hubo otros
depósitos de quipus en las provincias, bajo la custodia de los caciques o de
los sacerdotes que oficiaban en las huacas; pero con ellos se avivaron las
hogueras encendidas por los extirpadores de idolatrías, para incinerar los
ídolos y cuanto estuviera vinculado a los cultos y las creencias de los tiempos
prehispánicos.
Quipu
De
modo que al morir los ancianos quipucamayocs (a
quienes pudieron interrogar en su tiempo algunos cronistas o los funcionarios
instruidos por gobernantes como Vaca de Castro y Toledo), se perdió el
conocimiento de la significación asignada a los nudos y los colores de las
cuerdas integradas en cada quipu: y si han llegado hasta nosotros algunos
ejemplares de ellos, es fácil comprobar que en su mayoría se los ha obtenido en
las exhumaciones funerarias.
(Del Diccionario Enciclopédico del Perú de Alberto
Tauro del Pino)
Los Quipus: Prof.
Dr. Erdulfo Appiani