


El descubrimiento del Río Amazonas
En
1540 Gonzalo Pizarro, hermano del conquistador, emprendió una expedición al
País de la Canela, que según decían se encontraba al oriente de Quito. La
expedición partió del Cuzco con 180 soldados, 3,000 indios de la región,
algunos esclavos negros, 100 caballos y 600 perros de guerra. En su trayectoria
pasó por Huánuco y entró a San Francisco de Quito.

En
Quito enroló al capitán Francisco de Orellana quien
actuó como lugarteniente de Gonzalo Pizarro prosiguiendo rumbo a la provincia de
Quitzos, la última del territorio incaico. Ya
adentrados en la selva, Pizarro hizo construir un bergantín que bautizó
"San Pedro", tomando Orellana el mando de
la nave que navegaba por el río Santa Ana mientras parte de la tropa avanzaba
paralelamente por la orilla.
Debido a
dificultades que encontró durante la expedición, Pizarro y parte de la tropa
acamparon a las orillas del río Coca, (al que llamaron Santa Ana) y Orellana con el bergantín San Pedro, continuó navegando por
el río Napo hasta llegar el 12 de febrero de 1542 a una desembocadura gigante
que era nada menos que la confluencia del río Amazonas con las dos bocas del
Napo. Así fue descubierto el Amazonas, el río más caudaloso del mundo, por una
expedición que partiendo de la capital del antiguo Perú, el Cuzco, culminó esta
memorable hazaña.