
Ciro Alegría (1909-67)
Ciro Alegría nació en la hacienda
Quilca, Provincia de Sánchez Carrión, Departamento de La Libertad, el 4 de
noviembre de 1909 y realizó sus primeros estudios en Cajamarca y en la
Universidad nacional de la ciudad de Trujillo. Fue alumno de César Vallejo.
Hizo incursiones en el periodismo, en
los diarios "El Norte" y "La Industria" de Trujillo.
Desde muy joven intervino en actividades
políticas y en defensa de los indígenas y de las clases sociales más
explotadas.
Se comprometió temprano en la lucha
política como miembro de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA).
Por su militancia en la APRA estuvo dos veces en prisión (en 1931 y en 1933) y posteriormente
fue exilado a Chile (1934).
En ese periodo escribió la parte más
significativa de su obra y ganó tres premios literarios con otras tantas
novelas que lo consagraron como novelista. Ciro Alegría publicó en 1935 La serpiente
de oro, en la que relata la vida de los nativos a orillas del Marañón. En 1939
escribe su segunda novela Los perros hambrientos (1938), en la cual entra de
lleno en el mundo de la alta sierra peruana y presenta la lucha del hombre
contra la naturaleza hostil.
En 1941 Ciro Alegría obtuvo el Gran
Premio de Novela Continental con El mundo
es ancho y ajeno. La aldea de Rumi (la auténtica protagonista de la novela, es
la aldea de Rumi cuya vida se describe maravillosamente. El mundo es ancho y
ajeno es así un cuadro épico de las luchas de una arquetípica comunidad
indígena contra los tres poderes que quieren destruirla: la oligarquía
terrateniente, el Ejército y el Gobierno al servicio de los intereses
estadounidenses.
Vivió durante varios años en los Estados Unidos, Puerto Rico y Cuba; y
regresó en 1957 al Perú.
Se dedicó al periodismo y fue elegido
diputado después de haber renunciado al Partido Aprista. En esta época publicó un libro de
cuentos: Duelo de caballeros (1963).
La obra de Ciro Alegría representa, así como la de José María Arguedas, la expresión
artísticamente más alta de la narrativa regionialista e indigenista nacional en
el siglo XX. Después de su muerte, su esposa, Dora Varona, se dedicó a reimprimir
las obras más conocidas del novelista y a editar todo cuanto había quedado
inédito. Publicó dos novelas inconclusas tituladas Lázaro (1972), de contenido
político, y El dilema de Krause (1979). También destacan sus colecciones de
relatos: Panki y el guerrero (1968); La ofrenda de piedra (1969), relatos
andinos; Siete cuentos quirománticos (1978), escritos en Estados Unidos y
Puerto Rico; y El sol de los jaguares (1979), relatos amazónicos. En 1976
aparecieron unas memorias bajo el título Mucha suerte con harto palo.